Me dueles al llegar la lluvia.
Me dueles al cruzar la calle, por la avenida. Me dueles a las 5 a las 6, al irse la tarde.
Me dueles en el viejo sillón cerca de la ventana.
Me dueles en mis libros de amores y cóleras.
Me dueles en mis sueños rotos.
Me dueles en mis parpados azules y en mi espalda desolada.
Me dueles en mi sombra desmayada.
Pero más me dueles con tu presencia anunciada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario